sábado, 22 de febrero de 2014

DE PROFESIÓN, INQUILINA





IBIZA


Una va y viene de casa en casa, dejando espacios llenos de respiraciones , rastros apenas perceptibles que se fundirán con la ocupación de nuevos rastros.
Ser inquilino es como ser viajero, no echar raíces en un mismo lugar, no ser dueño de ámbito alguno, ocupar y desocupar acarreando enseres, renovando las energías en cada cambio, estimulando la imaginación, removiendo las ideas, completando ciclos.
Nunca he sido dueña de casa alguna, bueno si  indirectamente, de la casa de mis padres, mi lugar de infancia, mi primer territorio, mi primer pueblo, mi recién llegada a la casa del mundo, con una vida recién estrenada y una mente sin contaminar.
Mi padre falleció dejando la casa vacía de su presencia, llena de sus recuerdos, ocupada por sus descendientes que la malvendieron para poder seguir sobreviviendo. Desde entonce mis asentamientos han sido innumerables, bien por el traslado a otros pueblos o ciudades, por necesidad de cambio o por finalizar el contrato no renovable.
No ser dueño de nada tiene sus ventajas, no obliga a la permanencia ni causan cansancio las mismas dimensiones, los mismos espacios, los cachivaches y las tramoyas con sus mismos decorados.
No arraigarse a una ubicación determinada renueva los mecanismos de la improvisación, modifica los estados de permanencia generando un sinfín de posibilidades migratorias que siempre tienen como resultado la regeneración.



AYER-FLORES DE CASA

No ser dueño de nada, tiene también sus pequeñas, digo pequeñas porque a mi me lo parecen, desventajas.
Entre ellas quizás la más grave es la de pagar un alquiler de por vida sin llegar a ser dueño de nada. Pero si se tiene en cuenta que en definitiva siendo dueño o siendo inquilino uno no puede llevarse nada cuando desaparece de toda materia, entonces la igualdad es evidente.
Claro que están las sucesiones y aquellos que heredan propiedades ya consumadas y sin más coste que las debidas contribuciones y tasas, pues esos si son  afortunados, lo hijos de la suerte, los verdaderos agraciados con la lotería providencial.
Se suceden los unos a los otros invirtiendo sus esfuerzos en nuevas propiedades, ampliando sus dominios para fortalecer a sus nuevos descendientes, que a su vez continúan con la tradición familiar creando verdaderos imperios y acumulando fortunas incalculables.
Es decir. Del esfuerzo de una generación se benefician sus siguientes generaciones.
Ser inquilino es un despropósito accidental ocasionado por un propósito inicial que no llego a materializarse.
Sea como sea, los unos y los otros, vivimos  emparentados por el mutuo acuerdo de sostener la empresa.
Cuando el inquilino decide ser propietario, siembra , y sus raíces se extienden por las baldosas emparrándose por las paredes, llegando hasta los cimientos donde se riegan con el sudor de su frente, sudor que mantiene húmedas las entrañas de ese fruto que rendirá prósperos beneficios a sus descendientes. Convierte en perpetuo el trámite iniciado.




CAMPO DE IBIZA



Desalojar un espacio para alojarse en otro es una existencia nómada en el asfalto, un no querer ser de un mismo sitio porque los sitios no se mueven, hay que moverse en ellos.
Ser de ningún sitio en concreto es una meta sin límite, una inquietud que también se hereda, una genética primitiva implantada en el subconsciente que difícilmente se puede desvalijar.
Inquilina yo, hoy me siento simple, identificada en este escrito inspirado en un cambio. Un nuevo cambio de domicilio, esta vez por la venta de la propiedad. En esta casa he pasado seis años, rodeada de pinos y animales, a pocos metros del mar y en plena naturaleza.
Dejo mis flores sembradas, mis momentos de felicidad esparcidos por el suelo, mis tristezas guardadas en un pozo sin fondo de donde sale el agua que me ha bañado, la nube que lo lleno, el silencio de la nube que nunca me reveló su origen.
Ocuparé un nuevo espacio, también verde. Mis animales me acompañaran. Sembraré nuevas flores que necesitarán mis cuidados, ambas nos proporcionaremos felicidad.
El sudor de mi frente se verterá en el esfuerzo por mantener ese espacio, aunque nunca será de mi propiedad, solo yo me pertenezco y añadida a mi, el emocionante camino de innumerables cambios, de fructíferas experiencias que enriquecerán mi única pertenencia. Mi vida.

Soy inquilina permanente. Mis acuerdos con la naturaleza no me permiten excederme más allá de lo que me pertenece por ley de vida, mis antecesores no supieron o no quisieron, o no pudieron dejarme herencia tan lucrativa. Soy inquilina, pues, por naturaleza, en este globo terráqueo en que que todos somos inquilinos y que nadie heredará, porque no habrán herederos.






IBIZA






jueves, 20 de febrero de 2014

CONSUMICIÓN-CONSUMACIÓN





ALICE NEEL

Que historia la nuestra, que destino más hambriento, siempre en eterna lucha para sostener el cuerpo. Diríase que el planeta entero padece hambre de canibalismo, devorando la propia materia con que se sustenta.
Una madre tras otra pariendo generaciones, hombres y mujeres batallando por amores que reclaman más vida; siglos, edades, tiempos que transcurren enterrando a sus muertos en espacios reducidos, justo la medida de un cuerpo.
Permanencia de huesos que amarillean en la penumbra, vacíos de tuétano, raídos y secos. Testimonio calcáreo sin conciencia de haber sido, ocupando un espacio de silencio entre los vivos, sustentando la permanencia de sus recuerdos.
Finalidad humana sin finalidad alguna; acaso tenga un fin concreto esta existencia nuestra, tan costosa y delimitada; acaso seamos portadores de existencias pasadas que vivieron en otras galaxias, en otros espacios dentro de un espacio común, lugares extinguidos que envejecieron solos sin dejar más huella que la nuestra.




ALICE NEEL

Identidades con idénticas anatomías, cuerpos que se sustentan con la fe y el egoísmo, con la esperanza y la mentira, rellenos de maquinaria, quemando constantemente combustible, cada vez más costoso, cada vez más escaso.
Ojos y bocas, oídos, orificios nasales, anos, vaginas y penes. Entrada y salida de flujos y necesidades.
Paladares que saborean sangre, narices que aspiran aire y resuellan miedo; bocas que hablan y profieren gritos, oídos que permanecen sordos al grito de las bocas; ojos que devoran paisajes inalcanzables, miradas perdidas en alguna razón sin lógica.
Anos que vacían materias desechables, combustión de la lucha que sustenta la vida. Vaginas que reciben penes, penes que inyectan, involucrándose en un juego de placeres y supervivencias.
 Una tras otra las vidas se suceden: nadie recuerda más allá de esos apellidos que tuvieron rostro, esos rasgos que nos cedieron nuestra anatomía, esas características que nos confieren una imagen diferente entre un sinfín de imágenes comunes.
Uno solo no cuenta para nada, un insignificante átomo tampoco. Es el conjunto la unión, el acoplamiento, la diversidad, el complemento; la minuciosa elección de la caprichosa casualidad que, incansable, diseña y elabora a cada segundo un nuevo soplo de inteligencia viva.
Tan difícil es la supervivencia como el entendimiento común. En cada rasgo humano existe un rasgo primitivo, un origen, un inicio de sospechosa procedencia, un comportamiento común que nos hace hermanos y enemigos, diferencias que nos separan, razas que nos seleccionan, perpetuidades que nos humillan, potencias que nos aplastan, sociedades que nos distinguen, religiones que nos sacrifican, leyes y tabúes, discriminaciones, intolerancias, acosos y derribos, recuperaciones y pérdidas.


ALICE NEEL
Todo históricamente gravado, perpetuado en la memoria del tiempo, en el transcurso de las horas que restan y multiplican vidas.
 Difícil averiguar de dónde venimos si ni tan siquiera sabemos porque estamos ni donde nos dirigimos.
Difícil coincidir en un todo cuando las experiencias nos ofrecen perspectivas diferentes, puntos de vista dispares, analogías sin coincidencia. Todos necesitamos lo mismo, pero el camino para conseguirlo exige bifurcaciones. Llegar… ¿Dónde?
¿Acaso sabemos cuál es la dirección correcta?
¿Alguien puede demostrar con certeza ser el poseedor de la verdad?
Existen tantas verdades como mentiras, tantos caminos como vidas, tantos desacuerdos como incidencias, tantas posibilidades como objeciones, tantos y tantos y tantos….
Falta tiempo, una sola vida, con tanto trabajo para sustentarla, no deja demasiado espacio para ser vivida.  Pero si tuviésemos diez vidas y conciencia de las anteriores, la tarea sería la misma, el cuerpo exige su ración diaria, el cuerpo no tolera el desgaste corrosivo ni la oxidación permanente, el cuerpo exige todas las atenciones, del cuerpo depende incluso el equilibrio emocional.
Y de repente el hombre se ennoblece emergiendo de la materia, tomando forma de vida, emulando la belleza, creando materia con su alma. Nace del arte y en el arte se identifica. Crea y compone, sonidos, formas, gestos, palabras. Emite y recibe, trasmite y expande.
Nace de un ser dentro de un ser, se eleva y sueña, edifica y permanece. Se inspira en la propia vida con sus deformes e informes, refleja su estado como mente, su idea como idealismo, se crece y reduce, amplia su consciencia y en algún lugar del universo el objetivo de la vida se eterniza.
                      

ALICE NEEL

domingo, 16 de febrero de 2014

ALMA






Séraphine de Sentils- 


En los instrumentos de cuerda, el alma es una pieza de madera en forma de cilindro puesta dentro del instrumento y que mejora la resonancia, transmitiendo las vibraciones del puente al conjunto del instrumento.”
Hermosa la tarea de un simple cilindro. De su simplicidad dependen la obra ejecutada, el artista que la materializa y el instrumento que la hace posible.                                                            
El alma de todos los seres, animales y plantas, es como el simple cilindro, sin ella no serian posibles ninguna de la expresiones artísticas que se exteriorizan con la participación de los cuerpos.
El alma se transmite a las cosas inanimadas, reflejando en ellas todo el poder sustancial de lo animado.
El alma. Esa parte invisible tan evidente en aquellos que consiguen liberarla de las cárceles a las que se ven sometidas. Cuerpo y alma, compañeros inseparables, en lo femenino y en lo masculino, pareja inseparable condenado el uno a la putrefacción, la otra a la exportación, quien sabe a qué lugar del infinito, después de su trayectoria terrenal, debatiéndose constantemente entre el ser y no ser.
Cuerpo; contenedor de lo inmaterial, consumidor abusivo de sensaciones y apetitos. Devorador carnívoro de más cuerpos, incansable, incombustible depredador de evaluaciones. Cascara.
Alma; cilindro ecualizador que transmite las vibraciones al cuerpo, aportando y recibiendo en un reciproco intercambio todo tipo de emociones y crecimientos.  Soplo vital, impulso rítmico, estimulo que mueve lo inamovible.




Camille Claudel- El Vals-escultura



Es en el alma donde la vida se complace en ser vivida. Es en el alma donde la poesía  se abastece, donde el ruido se armoniza y el tacto encuentra el camino.
Es en el alma donde el gusto nutre el cuerpo,  la vista mira hacia adentro y el olfato descubre el germen de la lluvia.
El cuerpo vacila, cuando la carne duele, cuando el sinsabor le entumece las piernas y lo priva de su agilidad. El cuerpo renuncia a ser cuerpo, cuando la carne lo flagela, cuando pesa sobre el cuerpo que soporta el sacrificio de la existencia.
El cuerpo se queja de la mansedumbre que le decepciona, de la agitación cerebral que lo sodomiza, de su impotencia para resolverse a sí mismo, de su pereza para levantarse,   resumirse en un todo, desmontarse para recomponerse.
Es el cuerpo un ser inútil, reclamo insistente de necesidades, sujeto a un sujeto que pretende ser algo más que una pieza entre piezas semejantes.
Duele el cuerpo, pero duele más si desconoce su alma. Duele la carne y se aplaca con el silencio que brota del interior, de ese cilindro que armoniza la carne con la existencia y reconcilia la vida con la consciencia.
Es en el alma donde los buenos y malos diseños se recomponen y exteriorizan, donde crecen los propósitos con mutuo acuerdo de ambas partes, donde las madres crían a sus hijos, donde el amor se abastece para seguir siendo.
Cuerpo y alma deciden y soportan, sincronizan y separan, destruyen y recomponen, siempre entre la duda y la compensación, el equilibrio y la sinrazón.
Nadie carece de alma, pero son muchos los que la inutilizan, otros los que la ignoran, los más la esclavizan, la revenden o la manipulan.



Alice Neel- "Familia española"- Óleo


Algunos la crucifican, para saciar el miedo a perder el cuerpo; creen que la eternidad consiste en un desplazamiento donde sus posesiones serán recuperadas y por la gracia de dios seguirán viviendo  por los siglos de los siglos.
Otros esperan reencarnarse, rectificar tantas veces como sea necesario comportamientos anteriores, hasta conseguir una pureza tal que les exima de la condena a seguir siendo carne.
Otros la diseñan según sus percepciones, inclinaciones o creencias. La particularizan  de tal modo que nadie puede penetrar en ella, la seccionan en dos partes, la terrenal y la espiritual, sin tener en cuenta de que todo cambia, todo es pasajero, nada es perenne, ni en la humanidad ni en el universo.

El alma de Violeta nos dejo una estela de belleza, un fragmento de su alma, porque su alma nunca se tuvo a sí misma, siempre fue para los otros.
Cantante, escritora, compositora, escultora, pintora, tapicera. Un alma con un simple cilindro.



martes, 11 de febrero de 2014

NOCTURNO






DENIS NUNEZ RODRIGUEZ-COLOMBIA-ÓLEO





Por la ventana abierta entra la noche clara de otoño. No es posible dormir. Poseída por uno de esos frágiles y escasos momentos donde la vida se simplifica alcanzando su más elevada grandiosidad, su más intrínseco sentir. Dejo que mi pequeña materia se transforme en un apacible estado de completa disolución con el momento.
 La poesía muda de las sensaciones, imposible de transcribir, imposible transcender  ese momento sagrado para descifrarlo, sometiéndolo a examen, divagando en porqués, intentando hallar una explicación científica a ese algo surgido de la nada resumiendo un todo.
Fugitiva de mi misma, dispersa en la emociones, vibrando entre las cosas bellas, o con las cosas que hago bellas, aspirando la noche con sus olores, esencias húmedas destilándose en mis horas, esas horas que nada significan en la valoración de un tiempo comúnmente compartido con las horas que ya se fueron y las que aún están por llegar.
Poseo el potencial de verlo todo bello, también la impotencia de hacer que todo sea bello.
La noche está sosegada, serena, por la ventana abierta veo la parcela  de  cielo negro, de un azul azabache donde un cuarto menguante se sabe cuarto creciente, donde las estrellas brillan, algunas quizás ya muertas y me hablan de muchas cosas, de tiempos en los que  yo no participaba y sin embargo ellas ya me sabían.
En el jardín rumorean los insectos subyugados por las esencias vivas; una gota de rocío cae al suelo y se deja tragar por la tierra. Las oscuras sombras de los pinos reciben los embates de la brisa, reverenciando al silencio con humilde ostentosidad.


DIANA RODRIGUES-COLOMBIA-´OLEO

Alargo la mano intentando recoger algo invisible, algo incorpóreo que flora a mí alrededor   envolviéndome  en una consistente sensación de placer. Quisiera retenerlo, apresarlo, guardarlo en algún cajón de la mente...que tonta, mi mano no puede apresar aquello que ya forma parte de mi currículo de experiencias fuertes, esas que generan endorfinas  y que se desprenden al más mínimo recuerdo.
La luna sigue en su sitio, mientras la tierra la desplaza; el efecto  se invierte y unas estrellas ceden paso a las otras, el mapa estelar dibuja espacios donde las naves nunca llegan, si acaso los sueños evaporados de la realidad, esos sueños de permanencia en lo infinito, esos sueños de vivir eternamente, aunque solo sea para seguir siendo testigos de la belleza.

VENTURA GONZALEZ-CUBA-ÓLEO

En esta noche de invierno un cometa muere, después de su trayectoria cósmica; resto de alguna incipiente vida, fin de alguna misión, rastro que no resiste la gravedad y perece en su atracción.
No hay ventana, si la hay; quiero evadirme en ella, volver... ¿Ha donde volver? ¿Acaso me he ido?
No hay respuesta. Allí está la luna, decidida a permanecer, rastreando el universo sin moverse del sitio, aceptando mi mirada porque la hace bella.
Paz honda sosiego. ¿Por qué no puede ser siempre así?
El camino que lleva a casa carece de indicaciones, perdida como estoy en este laberinto humano me aferro a lo etéreo, esperando la sublevación  de la carne, la levitación de los cuerpos hasta alcanzar la sabiduría, un desenlace galáctico que cambie el rumbo del planeta.
Cesar en este viaje acercándome peligrosamente al centro de la galaxia, dejarme tragar por la oscura boca hambrienta de materia, y en un vómito del tiempo, resurgir como una supernova, iniciando de nuevo la tarea de vivir, pero sin oxigeno ni gravedad, siendo eterna testigo de la belleza cósmica.

jueves, 30 de enero de 2014

INCINERACIÖN



Roberto Ferri- Pintura Erótica-öleo
Fue un flechazo a primera vista. Ella compraba unos zapatos, el los despachaba. El primer contacto con su piel provocó chispas en ambos recipientes mientras él con delicadeza, tomaba su pie con una mano y con la otra introducía el pie en el zapato.
La tienda desapareció, junto con todos los elementos y la gente que había dentro Sus ojos delataron el deseo exento de preguntas. Defectos y virtudes, currículo y estado, posición y  carácter. Todo quedaba excluido en aquel deseo delator que les imantaba.
-Si fuese mío el negocio, dijo él, le regalaría estos zapatos, para que el cuerpo más bello del mundo pisará eternamente mi corazón.
Ella, acostumbrada a los piropos consentidos y sin sentido, soltó el pie de la mano que lo electrizaba y mirándole fijamente a los ojos añadió.
-Si fuese suyo el negocio quizás no estaría despachando, así que pagaré los zapatos y guardaré su pretensión en mi monedero.


Pancho Alvarez-Pintura Erótica-Óleo

Las luces volvieron a encenderse y la gente reapareció. El mundo que les rodeaba, ajeno a la escena de amor que se representaba, provocaba un murmullo de voces que sonaba como música. El escenario se ilumino de colores y una alfombra color carmesí se extendió bajo sus pies mientras avanzaban a cámara lenta por el tramo que conducía a la caja.
La acompañó hasta la puerta decidido a no perder su rastro.
_Quiere cenar conmigo esta noche?
Ella, con el vientre lleno de lepidópteros y hormigueo en las piernas, le miro de soslayo mientras esbozaba una sonrisa afirmativa con los labios y devoraba el cuerpo del postor con los caninos y los incisivos.
-Acepto, pero yo elijo el restaurante.


Autor desconocido

Así, con frases y deseos, hambre y pasión, se iniciaba una relación en la cotidianidad de la vida que se prolonga más allá de la extinción de todo inicio sin expectativas de futuro. Servida la comida solo espera ser alimento, dejando un rastro de nutrientes para subsistir y eliminando los desechos innecesarios.
La cena transcurrió plagada de romanticismo. La conversación se alejaba de todo lo real, fantaseando a cerca de paraísos y deseos de felicidad permanente. Ambos tejían un mismo deseo y ninguno de los dos  quería delatarse, así que mientras saboreaban una cena para dos en un pequeño restaurante repostando energías prestas a ser quemadas del modo más primitivo, no cesaron de mirarse a los ojos, intuyendo que la noche sería extensa y prolongada hasta el amanecer.


Pintura Erótica-Acuarela
Son escenas que se representan minuto a minuto, día tras día, año tras año, en el escenario de la vida, que maneja los deseos a su antojo para perdurar en la supervivencia.
Adán y Eva dejaron el restaurante y flotando en una nube de vapor incandescente salieron a la calle. Despedían un aroma a carne en ebullición que contagiaba a los transeúntes, éstos percibían el aroma y desviaban sus instintos hacia deseos subterráneos y fecundos.
La decisión estaba tomada. El ritual se celebraría en el apartamento de él.
Mientras entraban iban despojándose de las ropas, el grado de ebullición, llegado al límite, desbordaba el deseo por todos los poros de la piel, emanando un aroma a quemado, casi chamuscado.
Se besaron entrelazando las lenguas, saboreando sus respectivos paladares en las cavernas del amor. Se abrazaron, arañaron, estrujaron, de arriba abajo, de abajo arriba, se despojaron del miedo lanzándose a los abismos del origen, sepultando la represión, ensalzando la bestialidad. Forcejearon cediendo a lo excéntrico, reventando tabús, kamasutreando, regalando esencias y posturas, desgastándose, rellenándose, vociferando susurridos y reprimiendo gritos.


Servando Cabrera-Pintura Erótica- Óleo
Así hasta el amanecer. Exhaustos, entre sabanas desparramadas y restos de batalla donde el triunfo apalancó en deseo temporalmente.
Abrieron los ojos hacia medio día. Corrieron a la ducha y reincidieron. El agua caliente resbalaba como una catarata de origen ancestral mojando el amor que insaciable, se dejaba vivir en toda su intensidad química y e irracionalmente, como en una película sin censura ni guion.
Alternaban el desgaste con la nutrición, así, entre hambre y saciedad pasaron dos días encerrados en el apartamento.
Agotaron las existencias, se desparramaron por los sentidos, ignorándolo todo de si mismos, sin antecedentes,sin revisiones, exprimiendo la existencia para extraer el néctar del subconsciente.
La chispa que encendió el fuego se consumía, dejando un rescoldo de cenizas color cansancio.
Volver a la realidad fue cosa de segundos. Fuera la vida era la misma, inevitable volver a la rutina convencional, al uso frecuente de lo cotidiano, la vulgaridad de la necesidad, el exterminio de la contemplación. La realidad.
Ella no volvió a la zapateria, él continuó acariciando pies esperando una nueva descarga.
Historias precipitadas donde la pasión encuentra su desahogo. Amores temporales que se agotan en su propio inicio. Pasiones humanas que nos ayudan a conllevar las monotonías, ahuyentar el estrés, soportar el vacío de la vida.
Desahogo de la carne que oculta el alma, aunque ésta sigue subsistiendo bajo la piel que nos conmueve, receptiva, intacta, incombustible.










lunes, 27 de enero de 2014

CASOS Y COSAS



DIEGO RIVERA
El agua cae sin prisa sobre un paisaje gris lleno de cosas y casos; cosas existentes que desencadenan casos; inseparable aleación de entre lo inerte y lo vivo.
Las cosas son todo lo que existe, sea irreal, concreto o abstracto. Generalizadas, constituyen un amasijo común, carente de personalidad. Separadas, las cosas, reciben cada una de ellas, un nombre propio que las identifica.
Las cosas son cuerpos inanimados que proporcionan lo necesario a los seres animados que las crean, modifican y comparten; aunque a causa del desorden de las cosas,  unos seres acaparan mucho  y otros carecen de todo.
A la lluvia le trae sin cuidado donde cae. Las nubes, arrastradas por el viento, se desplazan soltando su lastre, liberando su masa corpórea sobre casos y cosas.
Las nubes obedecen sistemas climatológicos, se forman  por leyes naturales, esas leyes se muestran generosas en algunas latitudes, en otras, las mismas leyes, oprimen los casos, haciendo que las cosas prescindibles carezcan de valor ante la necesidad vital de las cosas nutritivas.
La causa; una sed insaciable; una sequía que obliga a los seres animados a desanimarse, padeciendo  esa escasez líquida que cuartea la tierra y agrieta la piel de sus moradores pegándose a los huesos, como si quisiera apagar su sed con la propia sangre.
Las cosas animadas reciben esa riqueza líquida que hace sostenibles las cosas y los casos. El cielo se esconde tras las nubes, y el sol se impacienta por absorberlas de nuevo.
Lo animado se mueve bajo la lluvia con actividad frenética. A resguardo permanece fragilidad del tiempo. La tierra absorbe el agua y ésta, desciende hasta el subsuelo en ríos oscuros, ocultos a la luz.
En su trayecto alimenta raíces y semillas, arrastrando remotos tiempos en su misma trayectoria, entumeciendo los viejos cimientos de la humanidad.




Las cosas se suceden con la monotonía de lo cotidiano. En algunos casos renacen ideas nuevas, que construyen nuevas cosas para mejorar lo caducado.
A pesar del tiempo transcurrido, de tantos millones de años acumulados, la rutina de la lluvia siempre parece nueva;  las nubes coagulan el tiempo una y otra vez, dejándose vencer por la sobrecarga vaporosa, liviana y efímera.
Los casos se intercambian, mudan, transmutan, suceden y desaparecen. Los casos son la temporalidad de lo animado. En esa temporalidad permanecen inscritos los destinos y las acciones.
En los casos se debate el valor de las cosas. Se revalorizan los sistemas y se destruyen y construyen proyectos. Las cosas suceden según los conceptos y son accionadas por los accionistas animados, contribuyendo a que lo inanimado adquiera calidad de imperecedero, finalidad que solo garantiza el presente, pues ni casos ni cosas son eternos en su contexto, tal  y como lo conocemos.
Las cosas adquieren una importancia relevante cuando contribuyen a mejorar los casos vitales de los seres animados; nada es cualquier cosa, cuando hace referencia a los derechos humanos. Ningún animado puede prescindir de las cosas más esenciales, porque son las que le permiten seguir con vida.
Cosas y casos construyen el arquetipo del universo, unión inseparable que se sustenta con la acción continua de la creación, movimiento que obliga a las cosas a permanecer unidas a los casos, sin posibilidad de divorcio.





La lluvia sigue cayendo, mientras respiro pasivamente esa mezcla de oxigeno y vapor. Me distraigo con ese pájaro en la rama del árbol, ese arroyo que se va llenando, la nube que pronto dejará de ser, el verde intenso que desprende aroma....
Observo, más que miro, esa calma invernal que lo reposa todo, esas cosas que viven mi tiempo, esos casos que comparto, el intermedio en la tarea, el ejercicio que respiro. Y nada me parece feo, todo rezuma belleza, todo posee el encanto de las cosas vivas, aun cuando inanimadas, porque todo está en mí, siendo causa y efecto de un mismo caso y un mismo origen.





viernes, 17 de enero de 2014

RADIOGRAFÍA DE UN DICTADOR



DIEGO RIVERA 
Las dictaduras se sostienen por defecto-efecto de la ignorancia. Cuando son derrotadas, no se resignan, se mantienen a la espera de su resurrección, conocedoras del intelecto deficiente que predomina en todos los lugares del planeta.
Un dictador nunca duerme, sigue manipulando las neuronas mas  desnutridas desde su mentalidad de enfermo omnipotente, conocedor del sistema operativo predominante, calculando y midiendo el mejor momento para salir de nuevo a escena.
Un dictador es un analfabeto de la propia vida, que estima ésta como un método para someter bajo su propio analfabetismo.
Un dictador se disfraza de democracia para poder  interferir en sus cimientos, debilitando poco a poco su estructura para recobrar la confianza de aquellos a quienes previamente han ido desmoralizando con sus ataques de miedo, sus promesas de vida eterna, sus premios y castigos de ultratumba.
El miedo es inyectado disimuladamente, acelerando los mecanismos de opresión, recuperando viejos ideales del desván de los trastos viejos; se impone un orden desordenado que ordena el modo de vivir a todos aquellos que aun no han despertado a su propia vida. Se opera discretamente en confabulación con todos los dictadores esparcidos por el planeta, a la espera de su reconocida identidad como único medio de subsistir bajo una disciplina dominante, que asegura una mejor manipulación de las masas con fines pacíficos  y en el nombre de dios.

DIEGO RIVERA
Desgraciadamente son muchos más, los más incapacitados para ver, que los capacitados en discernir.
Por desgracia el cultivo de la ignorancia se mantiene sus constantes desde los tronos a los púlpitos, desde la miseria a la esperanza. Es muy fácil sobornar a quien nada tiene y todo lo espera, es muy fácil dejarse dirigir a cambio de eludir el trabajo de pensar por uno mismo.
Así que actualmente las quejas son un simple lamento que se extingue como un trueno después de la luminosidad del rayo. Nos están invadiendo y no vemos el invasor, nos están atemorizando poco apoco, desnutriendo nuestro potencial de lucha, cambiando guerreros por vasallos, retrocediendo hacia donde siempre estuvimos, sin ser conscientes de ello.
Nos atemorizan con crisis, nos desnutren de sabiduría; nos calientan el cuerpo con agresiones morales y nos recetan dosis de paciencia.
Ellos saben muy bien quienes somos, que carencias tenemos, que debilidades acusamos, que ignorancia cultivamos. Ellos son los profesionales de la masificación, los caudillos redentores, los que aspiran a la inmortalidad a través de sus crímenes y fechorías.



DIEGO RIVERA

Son  líderes que construyen dioses y en su nombre nos arrebatan la vida, son insaciables máquinas de reproducción cuya finalidad es la permanencia de  su genética, son estatutos que no permiten la entrada de nuevas ideas, de posibles grietas por donde penetre un ápice de luz.
Nos exigen a cambio de paz, nos arrebatan a cambio de cruz.

Hoy nos hablan de recesión, de sustracción de aquellos bienes que nos hemos ganado a pulso. Más tarde nos indican el modo de sustentar la calma previniendo la revolución con amenazas y represalias. Sacan sus nuevas leyes en tiempos de fútbol, olimpiadas, vacaciones, para distraernos del problema que se avecina.
Dicen que el problema fue causado por la oposición, para que confiemos en ellos, que a su vez, fueron el cebo que atrajo la abundancia para seducirnos con la facilidad y el préstamo.
Nos embargan las viviendas y rebajan nuestros sueldos. Limitan la sanidad y la cultura, refuerzan el miedo a base de estrategias milenarias, reponen el arsenal a la banca, con la intención de que volvamos a embargarnos, eliminan científicos e incrementan policías. Nos informan de los nuevos cargos militares y como quien deja caer un suspiro, añaden que se acercan tiempos difíciles y hay que estar prevenidos.

CIEGO RIVERA

Quizás soy demasiado suspicaz, quizás presto demasiado oído y atención a todo cuanto está sucediendo, quizás soy una visionaria cuya miopía es solo cuestión de dioptrías, pero puedo aseguraros que la trama está muy bien urdida, que todo lo que está ocurriendo lleva tiempo macerándose, que la única crisis es la falta de recursos intelectuales, la falta de esfuerzo mental para ver más allá de lo que nos quieren mostrar.

DIEGO RIVERA Y FRIDA KALO

Deberíamos luchar por el cambio, por la abolición de la opresión disfrazada de democracia, por nuestros hijos y nietos. Deberíamos ser mucho más conscientes de todo lo que se está cociendo en nuestra cocina sin percibir el olor, hasta que se queme lo que se está cocinando.
Solo con la unión  de todos, la fuerza, el desmantelamiento de sus proyectos con la invasión a sus ideas; todos, renunciando a posibles encantos, dejando un poco de nuestra apacible modorra y enfrentándonos a la realidad. Si nos unimos, ni el propio ejército nos abatirá.
Ellos dependen de nosotros, no a la inversa, suspender lo que les proporcionamos es la única arma con que contamos, cortarlos el suministro antes que nos quiten la vida. No debemos pedir permiso para manifestarnos, es un derecho constitucional y la constitución no se puede alterar sin consenso, al menos eso pregonan ellos.
Si con todo cuanto estamos presenciando, si con todo lo que nos están robando, la hipocresía , el desmantelamiento del bienestar conseguido, las mentiras, la manipulación de nuestros derechos, si no vemos claro, entonces es que nos merecemos esta dictadura encubierta, donde la política y el clero están confabulados.